Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

viernes, febrero 05, 2010

My very own #ff

En vista de que mi capacidad de actualización de este espacio viene en picada, voy a aplicar hoy y cada tanto un concepto que rige en Twitter: el Follow Friday. Básicamente, la idea es recomendar a quienes uno considera dignos (y hasta obligatorios, en algunos casos) de seguir. La diferencia de aplicarlo aquí, claro, es que la recomendación irá para blogs con los que haya alucinado en el último tiempo. Un poco para seguir en sintonía con esta tendencia medio zen de leer mucho y hablar poco, y otro tanto para remediar mis ausencias espaciadas con material que creo que vale la pena.
Inaugurando la sección, vienen a cuento este viernes tres blogs que no puedo dejar de leer...

1. Origen Ramero: las geniales vivencias de M y sus agudísimas interpretaciones hacen que además de reírnos mucho, nos identifiquemos de buenas a primeras. La descubrí hace poco, pero tiene un largo archivo para devorar.
2. The Charlotte Papers (Uncensored): clásico de clásicos, es como el helado de coco con dulce de leche de Volta, irresistible. Nadie entiende cómo, pero Charlotte se las ingenia para complacernos con raccontos increíbles y veraces con una asiduidad asombrosa. Y nunca decepciona.
3. Peregrina Perla: ella escribe sin un solo filtro, y ahí radica el quid de su encanto. Y si bien nunca sabremos a quién van dirigidas sus diatribas (porque sí, la mayor parte de las veces son diatribas), se las disfruta como si la de Perla fuera la propia historia, y su descargo nuestra catarsis.

sábado, enero 30, 2010

Un poco como el chispazo bruto que jamás llega a encender el fuego, alguna gente inevitablemente queda en promesa.

lunes, enero 25, 2010

24

miércoles, enero 20, 2010

Azulada no más

"The greatest lie ever told about love is that it sets you free"
Zadie Smith - "On Beauty"

A veces creo que esto de la alegría continua y la felicidad de cada despertar me robó un destino escrito. De a ratos se me hace que en el mismo estacionamiento donde nos conocimos perdí mi pluma azul y una cierta facilidad para desgajar en letras cuanta sombra me atravesara. No sé, ¿se puede ser feliz y seguir entonándole loas a la tristeza? No es arrepentimiento ni mucho menos, pero de a ratos recreo situaciones y memorias que parecen tan de otra vida...
Fui la que eligió seguir queriéndolo en silencio aún cuando las circunstancias se desplegaban adversas hasta el fin, fui la que a consciencia alejó a todo aquél que se dignó a tratarme bien y amenazar con quererme, y también fui la que siempre supo cómo desahogar cada una de sus penas en una hoja en blanco. Mis letras eran mi receta, mi taza de té en noches de insomnio o esa manta que tapa los pies ante el repentino frío de la tardecita. Éramos el dúo perfecto contra las afrentas del mundo. Y me alcanzaba esa certeza para mantener la cabeza en alto.
Pero una tarde llegó él, y desde entonces nada fue igual. Le bastaron tres noches sin sueño para lograr convencerme de seguir su camino y dejar mis zapatos de nostalgia a un costado. No más historias tristes ni lágrimas en el teclado; me regaló una vida de viajes, ganas y proyectos. Y mientras mis cuadernos dormían en el fondo de algún cajón, me dediqué a escribir las historias de otros. Por pura elección, desandé un sendero y tracé uno nuevo. Y en algún recodo, casi sin darme cuenta, abandoné la posibilidad de la poesía discreta y la propia vida como un lienzo, un poco púrpura y otro poco azul.

lunes, enero 11, 2010

Regresión

15 minutos para comer una barra de cereal. Eso, señores, es mi vida con brackets. Ir por la vida eligiendo los alimentos en función de su consistencia y su facilidad para hacerse papilla, priorizar el helado ante todo y vivir a puré de calabaza, tarta de calabaza, calabaza rellena y cuanto derivado pueda tener esta espléndida verdura. Aburrirse cuando los demás devoran un fantástico asado, consolarse con la ensalada de papa y huevo. Uff, qué poco preparada estoy para las dietas y las conductas anoréxicas...
Llevo menos de una semana y la sensación sigue siendo rara. Un poco como cuando uno se ponía esos colmillos de plástico para asustar a sus primitos, pero todo el tiempo y a toda hora. Como dormir, bañarse, lavarse los dientes y dar besos con esos colmillos. Lo que se dice inaguantable. O, en instancias como el despertar, en esos segundos en los que el mundo es una nebulosa y no entendemos ni jota, un absoluto flash.
Del modo que sea, trato de no pensar que a estos brackets y a mí nos quedan 10 meses completos de convivencia por delante. No pienses, no pienses, pensá en otra cosa, dejá la lengua quieta que raspa, no pienses, no pienses, no pienses. E inevitablemente, uno piensa. Y uno siente. Y uno se agarra la cabeza y experimenta unas ganas violentas de arrancarse la dentadura, aparatos incluidos. Pero uno no lo hace, porque la decisión fue tomada en perfecto uso de nuestras facultades y se supone que es en función de un bien mayor. Además, todo este asunto tiene tanto gusto a infancia postergada... No hay dudas, es una regresión pura y sin escalas a mis 8, 9, 10 años, a la edad en que moría por una cajita flúo y un modo de hablar distinto. Y en ese entonces no hubo dentista que me la recetara. Pero pareciera que aquel proverbio chino es verdad, y más vale tener cuidado con lo que se desea, no sea cosa que se haga realidad...

viernes, enero 08, 2010

A lo Capitán Intriga

En la Cosmopolitan de diciembre, Marcela Kloosterboer ilustra dos publicidades consecutivas de "Sol y Oro". Lo notable del caso es lo diferente que aparece en ambas fotos...

Photobucket

Photobucket

¿No será mucho?

jueves, diciembre 31, 2009

Cheers

domingo, diciembre 27, 2009

Quoting

El último tiempo ha sido uno de muchas lecturas y pocos escritos. Ha sido momento de callar y escuchar, y asentir en silencio cuando la verdad supera cualquier prejuicio o filosofía. A veces, cuando la boca se llena de conceptos que no se sabe pronunciar, es mejor darle la voz a otro.

"La oración más profunda no es aquella que pide. La oración más profunda es la que ya no pide" Clarice Lispector - "Revelación de un mundo"

Photobucket







miércoles, diciembre 16, 2009

A theory

It’s just a theory
There’s a possibility I am wrong
It’s just a theory
But I would stake my life
Lay my money down
That you were meant for me
And for you I’m the one

Y volviste sobre tus pasos, empapado hasta la médula y con los esquíes al hombro. Volviste a pesar de mis insultos y mi llanto histérico, a llenarme de besos y compartirme tu paciencia. Y aunque pasé un rato más protestando sobre mis botas, por dentro sonreía.

It’s just a theory
A particular set of assumptions
It’s just a theory
An educated guess
A conclusion not forgone
That you were meant for me
And for you I’m the one

Siempre fui de levantarme apenas el despertador suena. Mentalmente cuento hasta 10 y hago el esfuerzo. Y una vez fuera de la cama, ya nada logra que vuelva a ella. O casi nada. A veces tus manitos estiradas me hacen guiños, y caigo en tus brazos mientras mordisqueo tu cara de dormido. Acá, así, quietitos, me susurrás mientras hago fosforito en tu cabeza. Y me cuesta inmovilizarme, aunque no sea más que dos minutos, pero respiro hondo y me quedo, sintiendo tus pestañeos en mi nuca. Me quedo como guardando energía, aprovisionándome de paz para el resto de la mañana. Y es uno de mis momentos preferidos del día.

Oh nothing’s new under the sun
I will postulate
Ask for your consideration
Ask you out on a date
Although it can’t be sure
Why not act on a hunch
Oh why not search for proof
Why not go out for lunch
And in theory, I could propose
And in theory you could affirm
Oh that you were meant for me
And for you I’m the one
Oh that you were meant for me
And for you I’m the one

Llevabas semanas de angustia contenida, de estómago cerrado y charlas truncas. Estabas negadísimo a cualquier atisbo de optimismo y no había quien pudiera hacerte cambiar de idea. Hasta que una tarde, zappeando entre canales de noticias, me apretaste fuerte la mano y te animaste a contarme tus miedos. Con la cabeza apoyada en mi falda, enumeraste uno a uno los fantasmas, como quien descabeza a un monstruo que lo atosigó desde chico. Y entre silencios y suspiros, te vi llorar por primera vez.

It’s just a theory
A series of tests should be run
It’s just a theory although not fully assessed
An idea whose time has come
That you were meant for me
And for you I’m the one
That you were meant for me
And for you I’m the one


Arrastraba tres aviones de llanto continuo y un cansancio sin nombre. Preveía una semana tan larga como la distancia que nos separaba, y esa noche, después de la comida, volví a mi cuarto de hotel sintiéndome sola por demás. Pero me alcanzó abrir la computadora para cambiar la cara. Ahí estabas, sonriéndome desde la familiaridad de tu cuarto, mostrándome que nada había cambiado en mi ausencia. Y conforme me veías lavarme los dientes, quitarme la ropa y meterme en la cama, empezaste a tararear bajito una canción. A un hemisferio de distancia, me cantabas el arrorró.

martes, diciembre 08, 2009

Teorizando

El secreto de la eterna juventud ha de estar escondido en el mismo lugar adonde van a parar las biromes perdidas, las promesas políticas en campaña y mi paciencia para con los limpiavidrios de la calle.

domingo, noviembre 29, 2009

Us

"What is it about this unlovable century that has convinced us we were, despite everything, eminently lovable as a people, as a species? What made us think that anyone who fails to love us is damaged, lacking, malfunctioning in some way? (...) Greeting cards routinely tell us everybody deserves love. No. Everybody deserves clean water. Not everyone deserves love all the time" Zadie Smith - "White teeth"

Y anoche salí del cine llorando un poquito. "500 days of summer" tiene el ritmo perfecto, la ironía justa y el clima ideal con el que todos, en algún momento de nuestras vidas, pudimos relacionarnos. Es la historia de amor por la que todos pasamos, aquella a la que nos entregamos sin lugar a duda ni incertidumbre, y que marcó un antes y un después en nuestra cronología romántica. Es el vuelo, la adrenalina y el pequeño espacio por el que inevitablemente acaba colándose la instancia más cruda de realidad. Es la posibilidad, siempre latente, de que la finitud existe.
Pero a mí me gusta saber que, aún así, elegimos apostar. Me gusta la idea de que el amor no siempre es tan fácil ni llevadero, y que la mayoría de las veces ni siquiera es para siempre. Me gusta tener que retarlo cada día y sentir que en el fondo nunca es del todo mío, que la seducción jamás acaba. Quizás Zadie Smith tenga razón, y no todos nos merezcamos ser amados todo el tiempo. Lo maravilloso del asunto sigue siendo, justamente, que logremos encontrar a quien aún así lo haga.

sábado, noviembre 21, 2009

Postales de mi ausencia







jueves, noviembre 12, 2009

Yo soy... (XV)

  • la que a la hora de ver trailers pierde totalmente su capacidad de análisis y piensa que todas las películas son geniales
  • la que de su época de usuaria de Nextel sólo rescata lo rápido que era pedir un taxi por la radio
  • la que no entiende en qué pensaba el idiota que sentenció por primera vez que es de mala educación cantar en la mesa
  • la que hoy se despertó con olor a Zucaritas en las manos y anteanoche juró olisquear un bowl de Choco Krispis en su cocina
  • la que está segura de que, si algo le sucediera a M, sería capaz de saberlo en ese mismo instante, como un palpitar súbito o un eco repentino
  • la que hace tres semanas estrenó su primera fractura y desde entonces se pregunta en qué cuernos pensaba cuando de chiquita lo que más quería era portar un yeso
  • la que de chica también soñaba con tener aparatos y tener ese modo de hablar espumoso, típico de los niños con ortodoncia y cajitas flúo
  • la que en una semana parte al primer viaje de prensa de su vida, con destino a las Islas Vírgenes Británicas, y todavía cree que todo es un engaño y será vilmente abandonada en el Triángulo de las Bermudas

domingo, noviembre 08, 2009

67

Solía servirse y dejar su plato ahí sentado, solo, esperando su enfriamiento con perfecta paciencia. Mientras, hacía un zapping descuidado que por lo general terminaba en algún documental, casi siempre de alguna guerra y si era de la civil española mejor. Todavía puedo verlo, acomodándose la servilleta sobre las piernas, catando su copa de vino y haciéndonos preguntas sobre nuestro día. Comía sin ansiedad, saboreando cada bocado y disfrutando el momento que, sabía, se había ganado. Quisquilloso, también, en ocasiones pedía que le volvieran a calentar el plato, o se quejaba por la falta o exceso de sal. Madre y yo sonreíamos en silencio, y Mirta, leve como un suspiro, se convertía en nuestra mejor cómplice.
Hoy cumpliría 67 años. Y en días como este todavía me parece que, si entrecierro los ojos y hago fuerza, podría vislumbrarlo a través de la ventana de ese primer piso, prendiendo la tele y sirviéndose su segundo plato de la noche.


jueves, octubre 29, 2009

Time and time again you're too late


Saber esperar también es un arte, y por desgracia estoy lejos de dominarlo. No sólo soy puntual hasta la exasperación -propia, más que nada-, sino que soy pésima para hacerme la desentendida cuando estoy parada en una esquina. No me sale, no sé, me enferma la mirada de la gente y me pone nerviosa el pispeo de los porteros. El jugueteo con el celular se me acaba al rato y leer de pie jamás me sedujo, así que los minutos se me eternizan y no hago más que trasladar la tortura al esperado, a quien llamo cada 2 o 3 minutos para comprobar cuántos pasos avanzó desde la última vez que hablamos. Saludo algunos perros, me hago la simpática con los niños, personifico algunos papeles que ni yo me creo y de los que me aburro pronto. Todo para volver a mirar el reloj y comprobar que apenas pasó medio minuto desde la última vez que lo hice.
Y aún así, a sabiendas de lo que me espera, siempre salgo antes -mucho antes- del tiempo prudencial. Creo que siempre voy a preferir la posibilidad de la queja y el reclamo a la humildad de una disculpa debida.