Hoy es uno de esos días en los que me siento demasiado respetuosa para ser periodista.
miércoles, febrero 25, 2009
jueves, febrero 19, 2009
On the road
viernes, febrero 13, 2009
Para ustedes que todo lo saben
- Si mando una carta desde China hacia Argentina, escribiendo todos los datos en castellano, ¿los chinos la entenderán y llegará a destino?
- ¿Víctor Hugo tiene sobrenombre?
- ¿Cómo hacen los supermercados para que las pizarras de ofertas estén siempre escritas por la misma letra, sea cual sea la cadena madre?
lunes, febrero 09, 2009
Vanilla sky
Me desperté de la siesta con angustia. Afuera todo era silencio, y tardé algunos minutos en entender donde estaba. Tras algunos minutos, identifiqué unas voces que parecían venir de la galería. Me incorporé, cubrí mis hombros con una manta y me asomé al jardín. Ya era noche cerrada.
Hay algo extrañamente ajeno en la tardecita, y hay algo más oscuro aún en dormirse de día y despertarse de noche. Es como si, sin importar el momento o el lugar, el tiempo se nos escurriera de un modo despiadado, como si fuéramos más conscientes que nunca de que ese lapso es tan efímero como irrecuperable. Es un período que se relaciona con nuestra certeza de mortalidad, en el cual los proyectos se suspenden y el futuro es apenas un vástago soñado. Es el momento de mayor cantidad de suicidios, en el que los llantos se hacen más estridentes y los termómetros se cargan de fiebre. Y es que aquellas horas de penumbra encierran, en sí mismas, una promesa y una condena. Para aquellos perdidos que anden derrapando entre sus propios demonios, se sabe que, una vez superada esta etapa, el resto del camino será un poco menos arduo. Pero en cambio, si el que cae en estas redes es apenas un amateur de la tristeza, verá su destino negro. Porque no hay pesimismo más amargo que el que encierra la última hora de luz, igual que no hay hora más oscura que la que sobreviene justo antes del amanecer.
viernes, febrero 06, 2009
10 razones para adorarlo
Tiene el olfato para decirme las cosas más lindas en los días en los que más abajo me siento
Nos bastó una semana para enamorarnos y un mes para decidir casarnos
Es un as para los números, los negocios y los juegos de estrategia
Los días que no dormimos juntos me deja su pj bajo mi almohada
Hace los mejores waffles del mundo
Es ambicioso, soñador y tiene el aura de los que algún día van a llevarse el mundo por delante
Identifica cada ruido que me perturba de noche y con explicaciones creíbles tira abajo mis miedos
Es celoso en la medida perfecta
Se ríe de mi fascinación por ciertos animales pero está dispuesto a acompañarme al fin del mundo en busca de osos panda
Cada vez que lo veo con la mirada perdida y le pregunto qué pensás, me pone la más encantadora de las sonrisas y contesta en vos
















