Me pregunto
¿en inglés también hay palabras que se catalogan como caches/grasas/mersas?
¿Y si esta noche conozco al amor de mi vida? Y era la chica que jamás salía sin el pelo lavado, los ojos delineados y el perfume impregnado. Como si la mejor forma de enamorarse no fuera con el viento en la cara y las rodillas temblorosas, ella buscaba su felicidad en la perfección de una pollera bien planchada. Encaraba a la vida con una precisión casi inaudita y una rutina en la que no había lugar para los imprevistos. De haber sido secretaria, hubiera sido una de lujo.
Dejate de joder. No, mentira, mejor dejame de joder. No me importa que estés triste, solo, ni que te hayas peleado con el mundo y sea la única que te soporte. Estoy harta de tus idas y venidas, de esa manito perfecta que recorre mi espalda y se enfría en el momento justo. Estoy cansada de leer señales equivocadas y asumir que la culpa siempre es mía, tan miope, tan inocente. Si te cambiaron los planes y tenés que plantarme, decímelo de una, no esgrimas razones moralistas que suenan bien. Bajá la guardia, eliminá la hipocresía y comenzá a vivir como siempre pregonaste: con libertad, con tus ganas como única vía y con la mirada del otro desenfocada. Incluso si no lo hacés por mi, y si nuestra relación termina acá, esta misma noche y en este mismo sillón, me gustaría seas capaz de dejarte ser y darte una oportunidad. Porque si a mí me sucede otra y luego otra y otra más, poco va a importar. Vas a seguir estando solo. Bajo esa cáscara ácida vas a seguir doliendo, despellejándote de a poco, ahogando tus gritos en almohadas insomnes y palabras vacías."Con qué tóxico uno decida anular sus sentidos da lo mismo: lo efectivo es la anulación"
Mario Levrero - "La novela luminosa"
Matías Santoianni - Natalia Forcchino - Los Sultanes - Susana Sadej - Macarena Azumendi - Luis Landriscina - Katja Fuks - David Copperfield- las Bananas en Pijamas - Pepe Monje - Elsa Serrano - Ana Acosta - Vicky Fariña - Luli Pizarro - Jorge Rossi - Emiliano Kaczka - Maby Wells - Jorge Pizarro - Brian, de Alf - Claudia Cordero Biedma - Cher - Paul Reiser - Ferny ?
Desde hacía algunos minutos que la escuchaba refunfuñar sola en su cuarto, como a la espera de algún tipo de ayuda externa. Finalmente, y viendo que no lograba llamar mi atención, gritó: ¡creo que borré el Word! ¿ahora que hacemos? Yo, con mi nota a medio desgrabar y la cabeza a mil revoluciones por minuto, intenté entender y le devolví el grito: no podés haber borrado Word, no es cuestión de borrar el ícono nomás. Ahí la curiosidad fue demasiada, y apareció, con cara de consternación, en el marco de mi puerta. Pero es que lo borré, te lo juro. Traía su laptop en la mano. Mirá, si quiero abrir documentos me dice que no encuentra el programa. Una versión incrédula de mí misma agarró su compu y se decidió a investigar. Nada en el escritorio, nada en la barra de programas, nada en el buscador. Ni rastros del Word. Ahí comencé a vislumbrar la enormidad de la tarea que me aguardaba. Pero mamá, ¿como podés haber hecho esto si no sabés desinstalar? Se le dibujó una sonrisa, la única de todo el episodio. Era puro orgullo cuando contestó: Sí, yo sé desinstalar programas. Es lo que hago cuando me dicen que ya no queda espacio en el disco.
Durante mucho tiempo fui la incansable buscadora de puentes, trenes, túneles y estrellas a las cuales remitirles mis deseos. Repetidos, siempre eran los mismos tres. Durante dos años puntuales, resumí mis pedidos en una única palabra que reiteraba tres veces: salud, salud, salud. Soñaba en función de diagnósticos médicos, y confiaba más que nunca en la grandeza de la fe. Pero una tarde de domingo la muerte tuvo sus ojos, y de un plumazo me quedé sin fe, deseos o salud. Desde entonces y por bastante tiempo, fue sólo silencio. Cuando el desenlace no ocurre acorde a lo deseado, la decepción es inevitable. La desilusión, el enojo initencionado hacia quien se supone vela por nosotros. Y, porqué no, hacia quien osó abandonarnos en la lucha.