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martes, junio 23, 2009

Quien no crea en el amor probablemente tampoco lo merezca.

jueves, junio 18, 2009

Cortito y al pie

Recorríamos el campo con papá, y de pronto nos cruzamos con el mástil de la bandera. Estaba baja.

V: ¿Por qué está a media asta?
P: Está de luto.
V: (lo miro, sin comprender)
P: Por el país.

martes, junio 16, 2009

La mejor definición de angustia

Madre, recién avisada de que se había roto un caño en la obra de una de sus clientas más insistentes: "Ay. Y pensar que hace dos minutos era tan feliz..."

viernes, junio 12, 2009

Reflexiones a partir de un teléfono en mute

Tener un novio tan habilidoso me está volviendo una inútil.
Ayer, investigando las opciones de mi teléfono y buscando cómo ponerle un sonido distinto a los mensajes, me descubrí superada. E inmediatamente pensé no importa, a la noche me lo arregla Mat. Sin embargo, tres segundos después volví sobre mis pasos. ¿Cómo puede ser, pensé, cuando antes yo era la mejor autodidacta tecnológica de mi entorno? Pues bien, es simple: me relajé. Confié en sus dotes y me dejé estar, relegando mis propias capacidades a un segundo plano. Y no es sólo el mundo digital, sino el resto también. En el auto, en la calle, en mi trabajo, se ha convertido en una fuente de consulta tan importante que, a veces, evito mis propios juicios y simplemente recurro a los suyos. Y es una confianza tan sana como buena, pero también entiendo que es una postura que me debilita.
Pensaba entonces, que quizás el amor de pareja en ocasiones deba ser como las relaciones paterno filiales, donde se ama tanto que se deja ser, incluso cuando los deseos no se correspondan ni los sueños se compartan. Tal vez acompañar no sea siempre resolver por el otro, aunque el camino se haga más arduo. Después de todo, promover los desafíos que conduzcan al crecimiento personal -incluso en pequeñeces cotidianas y detalles mundanos-, será siempre uno de los mayores actos de amor al otro.

domingo, junio 07, 2009

Growing up




La madurez a veces llega en algo tan simple como el cambio de lo que se ingiere en el desayuno. Descubrí esta mañana que, en algún recodo del camino, pasé de los Choco Krispis a la Granola de Kellogg's. Y me sentí adulta.

jueves, junio 04, 2009

Modos gratuitos de insultar a tu público

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lunes, junio 01, 2009

Si es amor, beberemos sólo su belleza

Y a veces sucede. Incluso en los días de felicidad más plena y absoluta, surge ciertas noches el estigma de una tristeza que parece heredada de vidas anteriores. Ocasiones en las que ni su abrazo logra salvarme de pensar que siempre cargaremos con las mismas penas. Porque el tiempo pasa y suaviza, pero hay ausencias sin retorno y hay caminos indelebles; las historias que escribimos permanecen.
Hoy es una de esas noches en las que siento que debo más perdones de los que he pedido. Hoy me pesan las oportunidades que negué, no porque sienta haber tomado la decisión errada, sino porque sé que, muchas veces, en pos de mi paz fui injusta con otros. Obvié espacios y palabras que hubieran servido de paños fríos sobre situaciones incómodas, aliviando, postergando. Jugué a la desprendida, sabiendo que todos nos merecemos la explicación que antecede a un adiós, porque juzgué más importante mi dignidad que su dolor. No vieron mis ojos, mis manos tiritando, mi boca apretada. Tan sólo vieron la determinación de cortar por lo sano, y se quedaron balbuceando argumentos inconexos, espejos de recuerdos. Incluso cuando la no correspondida fui yo, el adiós tuvo mi sello. Apostando a todo o nada, los dejé a medio camino.
Por ello, esta noche mi energía es toda suya. A quienes haya lastimado, abandonado o sido indiferente, vayan mis disculpas. Sepan entender que siempre creí que la vida es demasiado corta para vivirla resignado, y no pude estarme quieta entre latidos.