Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

domingo, junio 20, 2010

En random

Yo nací con una estrella y cuando canto vuelve a brillar entona ella, y yo no puedo más que sentir que mi estrella brilla cuando escribo. Incluso en noches como esta, con la ciudad aún húmeda y la certeza de que me toca dormir sola, me bastan mis letras para sentirme genuina. No sabría explicarlo mejor, pero de algún modo siento que frente a este refugio nunca habrá pena tan grande ni dolor imposible. Porque escribir me sana, me cura, me limpia. Y mejor aún, me expone, me ubica en el centro mismo de la llaga, permitiendo que la llama que me quema también me exorcice. No sé, siento que el mundo podría caerse y yo sería capaz de soportarlo. ¿Será posible que escribir me haga inmortal?

viernes, junio 11, 2010

La felicidad es una decisión

Todavía hoy, tengo noches en las que despierto sabiéndolo soñado. Lo veo entre nosotros, escucho su voz -aquella que tanto temí olvidar apenas se nos fue-, y más de una vez recreé su mismísima muerte. Casi siempre despierto llorando. El concepto de su ausencia es aún demasiado grande, y se me torna inasible. Me acostumbré y vivo sin él, radiante la mayoría de los días, pero no puedo evitar pensar que me guía la esperanza. Porque en el instante en que me detengo y recalo en su falta, algo dentro mío vuelve a romperse con la misma fuerza del primer día.
Hay tragedias para las que la vida no alcanza. Instancias que dividen los recuerdos entre los hechos que tuvieron lugar antes del desastre y los que sucedieron después, como quien clasifica una gran caja de fotos. Hay pérdidas irreparables y tristezas infinitas, dolores que paralizan y nos dejan viendo el mundo en blanco y negro. Y frente a todo eso, hay formas y maneras de actuar.
Yo lloro algunas noches, le escribo cada tanto y le hablo casi siempre. Ella, en cambio, transformó su dolor en fuerza y le construyó la casa que habían soñado juntos.