Lie to me
Intentan engañarme bajo el pálido eufemismo de "línea bordeaux". Lo escriben así, bordeaux, como lo escribiría mi madre en pleno auge de sus capacidades de señora bien. Pero no me engatusan. El mío, grabado a fuego con el rótulo "extranjero", jamás será de ese bonito verde inglés o siquiera del nuevo celeste que anda dando vueltas. Del hecho de haber nacido en Uruguay no me molesta no poder votar, ni tener que viajar o concurrir al Consulado para renovar mis documentos ni que cada tanto me pregunten ¿vos eras de Paraguay? No, nada de todo eso. A mí lo que me molesta es que me hayan dado de por vida un documento de identidad que, a todas luces, es triste y absolutamente marrón.
















